Hasta el primero de marzo, no había muchas cosas que quisiera llevarme conmigo de caer en una isla desierta, a lo sumo una botella de tequila y una sensación de caminar sin rumbo sin propósito sin objetivos, una vida sin sueños.
Pero por primera vez en mucho tiempo mi ángel de la guarda se puso a trabajar y lo preparo todo para que en medio del tedio de la madrugada, anunciándose con un "hu hu" se apareciera de la nada, para que sin mediar invitación se metiera en mi vida un personaje que tatuaría a fuego su nombre en mi corazón y en mi cuerpo.
Lo deje hacer y acepté conocerlo, lo vi y una mirada me atravesó y de inmediato lo supe: "ya valí" y me engancho sin anestesia y fue como quedarme a descubierto bajo el aguacero ya sin resistirme, sin correr sabiendo que me iba a empapar. Escampó apenas volví a verlo me agarre de su mano y me deje llevar.
Aprendí que amor no son palabras, que amor no es intercambio de fluidos al calor de una cama, que amor no es una reacción bioquímica en el hipotálamo, que para poder definirlo había que inventar nuevas palabras, distintas formas andar los mismos caminos.
Aprendí que el amor es entrega, que no es ni sacrificio ni inmolación, que el amor no pide, que el amor no es cárcel.
Cuando uno hace el amor con amor, te das cuenta que es cuando mas vulnerable y expuesto estas, con este cuerpo diminuto con los sentimientos a flor de piel y el alma a la vista, pero al mismo tiempo con tanta confianza, con tanta seguridad, que en el punto del orgasmo, entiendes lo que es libertad.
No han encontrado los filósofos definición perfecta de libertad porque han buscado en el sitio equivocado, la libertad es un orgasmo, en tus brazos.
Pero algo que no aprendí es que el amor se trabaja, se cuida, se siembra, se abona, se le invierte, que los besos no se ahorran, que si los guardas se pudren y hieden a flores muertas, que el amor no hay que darlo nunca por ganado; que esconder la basura debajo del tapete no es una buena técnica para limpiar la casa, que callarse lo problemas por no lastimar, no ayuda a que los problemas se resuelvan, solo hacen que se empocen; que por mas que ames a alguien, el objeto de tu afecto jamás te pertenece y que una misma jamás debe renunciar a ser libre; que libertad y amor no son antónimos, son condiciones el uno para el otro; que la tristeza repele como tufo de sepultura abierta, que la alegría atrae como soplo de aire fresco.
Dicen las abuelas que la letra con sangre entra, y yo ya sangre mucho.
Se que sigo aprendiendo, pero ya se me acabó la dosis de lágrimas guardadas para problemas viejos, quiero que a partir de hoy lo aprendido me sirva para no cometer los mismos errores, hoy quiero sacar provecho de la lección tan dolorosamente aprendida.
Lloré mucho y estoy extenuada, pero en paz, se me ha aplacado el corazón, se fue la ira, recupero, mi libertad, y mi voluntad para recuperar mi vida, mi luz, mi brillo; corro las cortinas, abro los cerrojos, corto los barrotes, derribo la prisión, te dejo para que el corazón decida.
Dicen que el amor lo puede todo y que por amor se justifica todo, yo creo que eso es una mentira que se inventaron para hacer películas que nos hagan llorar, el amor no puede nada, el amor es frágil como bebé, que cuando se le usa para justificar nuestras debilidades, lo envilecemos.
El amor es solo eso, para "poderlo todo", se usa la paciencia, la perseverancia, el valor, la voluntad y miles de otras cosas, la confusión viene de que cuando hay amor, todo resulta mas fácil, la losa mas pesada se aligera y la bestia mas grande se empequeñece.
Te amo porque aunque este muy nublado me sigues convenciendo de que va a salir el sol, por no haberme dado permiso de quedarme derrotada, por no caer en la tentación de cambiar tu amor por lástima, porque no dejaste que te diera lágrimas a cambio de besos; porque no dejaste que el corazón se te fuera lejos de mi por mas duro que haya sido el ataque de los caníbales, porque a pesar de las heridas de tu propio aprendizaje tienes la fortaleza y valor para no dejarme sentada en una orilla y me levantas y me sostienes para que sigamos caminando juntos.
sábado, 2 de agosto de 2008
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