lunes, 28 de enero de 2008
naranjas y variaciones sobre el mismo tema
llevo días sin apenas comer otra cosa naranjas veracruzanas, de montemorelos, chilenas, alguna que otra mandarina, prefiero las de textura suave tamaño apenas de mi puño, me gusta sentirla, amasarla un poco entre los dedos, clavarle la uña para percibir el olor de su piel ese aceite que impregna mis dedos mientras le retiro la cáscara y luego clavarle los dientes y romper esas pequeñas capsulitas que encierran el jugo y extenderlas sobre la lengua y detenerlas un momento antes de dejarlas pasar.
viernes, 4 de enero de 2008
estoy esperando?
hoy no.
que raro se siente, debe cambiar algo en la composición del aire una vez que se paga el telefono celular, se impregna el aire de algo que huele de modo similiar a la libertad
miércoles, 2 de enero de 2008
De la incertidumbre y el enojo
Consulté a la ouija para ver si había algún espíritu que quisiera hacerme las veces de espía, y que me dijera si piensa en mi, si mi extraña, si me ama, pero los espíritus se han quedado mudos y no me dicen nada y se me pasa otro día así, con el pescuezo amarrado a los mismos errores.
Es el dolor un caricaturista, que nos hace cómicos a todos, cada punzada, no nos acerca el final, solo advierte que lo peor todavía puede estar por venir. ¿Es el nacimiento tan doloroso como el parto?
En cada ensayo no veo la vida pasando en un segundo frente a mis ojos sino las posibilidades que no habré de explorar.
Otra vez un año nuevo
Hasta antes de tí no había muchas cosas que quisiera llevarme conmigo de caer en una isla desierta, a lo sumo una botella de tequila y una sensación de caminar sin rumbo.
Pero por primera vez en mucho tiempo mi ángel de la guarda se puso a trabajar y lo preparo todo para que en medio del tedio de la madrugada, te metieras en mi vida.
Te deje hacer y acepté, te miré y de inmediato lo supe: fue como quedarme a descubierto bajo el aguacero. Escampó apenas volví a verte me agarre de tu mano y me deje llevar.
Aprendí que amor no son palabras, que amor no es intercambio de fluidos al calor de una cama, que amor no es una reacción bioquímica en el hipotálamo, que para poder definirlo había que inventar nuevas palabras, distintas formas andar los mismos caminos, de perderse por veredas nuevas de reinventarse cada vez.
Aprendí que el amor es entrega, que no es ni sacrificio ni inmolación, que el amor no pide, el amor atrae, que el amor no es cárcel.
Pero algo que no aprendí es que el amor se trabaja, se cuida, se siembra, se abona, se le invierte, que los besos no se ahorran, que si los guardas se pudren y hieden a flores muertas, que el amor no hay que darlo nunca por ganado; que esconder la basura debajo del tapete no es una buena técnica para limpiar la casa, que callarse lo problemas por no lastimar, no ayuda a que los problemas se resuelvan, solo hace que se empocen; que por mas que ames a alguien, el objeto de tu afecto jamás te pertenece y que jamás debe renunciarse a ser libre; que libertad y amor no son antónimos, son condiciones el uno para el otro; que la tristeza repele como tufo de sepultura abierta.
Dicen las abuelas que la letra con sangre entra, y yo ya sangre mucho.
Se que sigo aprendiendo, pero ya se me acabó la dosis de lágrimas guardadas para problemas viejos, quiero que a partir de hoy lo aprendido me sirva para no cometer los mismos errores, hoy quiero sacar provecho de la lección tan dolorosamente aprendida.
Lloré mucho y estoy extenuada, pero en paz, se me ha aplacado el corazón, se fue la ira, recupero, mi libertad, y mi voluntad para recuperar mi vida, mi luz, mi brillo; corro las cortinas para que la luz entre, abro los cerrojos, corto los barrotes, derribo la prisión, te devuelvo libertad, vida y alma, te ofrezco mi amor, mis brazos, mis besos, para que tu corazón decida.
No se si te amo mas que a mi vida, pero si estoy segura de que te amo porque tu me das vida. Te amo porque eres vida.
Te amo porque aunque este muy nublado me sigues convenciendo de que va a salir el sol, por no haberme dado permiso de quedarme derrotada, por no caer en la tentación de cambiar tu amor por lástima, porque no dejaste que te diera lágrimas a cambio de besos; porque no dejaste que el corazón se te fuera lejos de mi por mas duro que haya sido el ataque de los caníbales, porque a pesar de las heridas de tu propio aprendizaje tienes la fortaleza y valor para no dejarme sentada en una orilla y me levantas y me sostienes para que sigamos caminando juntos.
Cuando algo va mal va mal
Señala la Ley de Murphy: " Si algo puede ir mal, irá mal". Nada mas cierto y si no hay un capítulo especial de la ley de murphy sobre las relaciones sexuales, pues creo que me erigiré en legisladora me las inventaré yo después de haberlas experimentado en carne propia.
Podría empezar por recordar una lejana adolescencia en que cuando empiezas a experimentar con tu novio en la sala de tu casa, se aparece sin aviso la mula de tu hermana acompañada de sus insufribles amistades así que cambias de escenario a la recámara de tu novio y justo ese día se aparece el la madre a la que precisamente ese día, le dio diarrea o algo y cuando crees que ya dominaste la situación y estas totalmente vestida para pasar por una inocente visita te percatas de que el idiota de tu novio se puso la camiseta al revés.
También sucede que el día que sales mas apresurada de tu casa y te echas encima la primera cosa que te encuentras, que en alguna otra vida parecieron ser unos pantys, de aburrido algodón matapasiones, justo ese día se te presenta la oportunidad de echarte al plato al chico que has acosado por meses.
Que asco tratar de llevar una relación mas allá del plano sexual, si cuando te pilla el deseo, te encuentra así, sin la parafernalia que imaginaste que enmarcaría el suceso.
Como sea, hay cosas peores en la vida. ¿a que si?
Como estos días fríos y nublados que en que la humedad te traspasa la piel y te sume en el agobio.
Como que alguien que va a irse, se despida.
Yo no se si es el invierno, la comida, mi tedio, el cambio climático, pero todos se están yendo y a mi me entra una cosa de sentir que estoy aquí viendo como transcurre el tiempo, como quien espera la ejecución de una sentencia.
Irse es algo muy parecido a morirse, para el que se queda, no hay diferencia, porque no cabe esperanza.
Odio que mi gente se vaya igual que se quedaran que no hubieran tenido valor para seguir tu sueño. Como quiera que le mires estas jodido, en este afecto malpuesto en mi egoísta corazón.
Mas jodida estoy yo.
Me ensordece el silencio que se hace cuando todos se han ido, porque mi conciencia grita y hay sueños enjaulados en mi pecho que creen les ha llegado la ocasión de liberarse y esta el dolor que causa tratar de contenerlos, es el precio que hay que pagar por ser buena, ser razonable, ser prudente, cuando lo que realmente quiero ser, es una flor venenosa, el viento que es lo que es, sin preocuparse si refresca o si derriba.
Donde esta la diferencia, si al final del día sigo siendo solo una simple y frágil mortal. Absolutamente culpable de que a diez nanosegundos de morirse, el pensamiento se me va con un hombre que no me va a amar. Absolutamente culpable de llorar no por lo que tengo y pude haber perdido, sino por lo que duele, lo que no voy a tener nunca. Aquello que deseo, pero que no tengo derecho a perseguir.
Puedo ser suicida y sin embargo, si me da miedo morirme, el caso es que hoy día, ahora en este segundo que transcurre, entre este sístole y este diástole, se que soy un animal en peligro de extinción, pero sé que ni la tristeza ni el frió se quedarán aqui para siempre, que los sobreviviré a ambos.
Hoy estoy con mis afectos, con mis amores y también estoy contigo, evitando con todas mis fuerzas despedirme, yo no me quiero ir, porque yo tengo mi casa aquí, que este es mi lugar, es mi elección, que este es el sitio al que siempre quiero volver cuando apenas empiezo a alejarme y que no obstante eso, aquella cosa sin nombre, hace que no deje de moverme para que no se me pegue la persistente muscínea color verdepringoso que si te quedas quieto te reclama como su territorio.
No me olvides mucho, que aqui siempre habrá una perturbación de conciencia dedicada a ti.