viernes, 9 de enero de 2009

poema alternativo al poema que te escribí

Cállate
No hace falta que bailes desnuda
Te he visto antes,
Se lo que hay.
Déjame en paz un momento
No espíes sobre mi hombro,
No respires en mi oído, no me sirvas otro alcohol.

Estoy cansado,
Así trabajo.
Estoy asqueado de amor que no quiero
escarbo en la nebulosa de mi etilismo,
anudando el rosario de palabras
que parezca poema de amor

El adjetivo justo,
la extensión correcta,
la metáfora erótica
que te abra las piernas, que te cierre la boca,
mientras te rasgo,
mientras te marco.
Mientras te rompo en este deseo
que no eres tú,
que es este que soy,
básico, primordial,
la posibilidad que se consuma en un orgasmo
como cigarro en la boca

Como el olvido en que solo tú cabes
cuando se lo dedico a otra,
el que se evapora en el tiempo
que tardo en cerrarme el pantalón.

No hay caso

No hay caso
después de un embuste sigue otro
después de un golpe cae otro,
después de noche madrugada

El cansancio no premia con sueño
las acciones,
la conciencia no es condena,
es nada.

La luz no bendice,
enceguece,
el camino al infierno
agotó la cuota de buenas intenciones

El agua no limpia mi apatía ni tu cinismo
no hay mas que tedio, borracheras,
vicios viejos en botellas nuevas y
besos salados en bocas que apenas conozco

Y este amor,
insolente amor,
que se nos ha pegado a la suela del zapato