No hay caso
después de un embuste sigue otro
después de un golpe cae otro,
después de noche madrugada
El cansancio no premia con sueño
las acciones,
la conciencia no es condena,
es nada.
La luz no bendice,
enceguece,
el camino al infierno
agotó la cuota de buenas intenciones
El agua no limpia mi apatía ni tu cinismo
no hay mas que tedio, borracheras,
vicios viejos en botellas nuevas y
besos salados en bocas que apenas conozco
Y este amor,
insolente amor,
que se nos ha pegado a la suela del zapato
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